viernes, 3 de diciembre de 2010

MIL PARTIDOS ... Y NINGUNA FLOR

Recorriendo las diversas calles que tiene el universo fútbol, observamos que hay muchos futbolistas que cumplieron largas carreras profesionales y nunca convirtieron un gol.
En ese sentido, es dura la vida de los defensores, sin duda.

¿Podrá suponerse que los defensores sueñan más veces en su vida con un gran quite que con un gol?
Tal vez, no sea necesario hacerlo, pero el equilibrio de las cosas le entrega la prioridad al quite sobre el grito.
Ejemplos, sobran.

Villaverde
Sin embargo, Roberto Perfumo me contó una vez que jugando un superclásico con la camiseta de River, convirtió un gol. Su equipo ganaba 1-0 y se terminaba el partido, pero su compañero Pedro González arrancó de contragolpe y quedó cara a cara con el arquero para convertir el segundo. Entonces Roberto deseó que lo errara, para que quedara en la historia que River le había ganado a Boca 1-0 con gol suyo. No quería compartir su gloria con nadie.
Y así fue. River ganó 1-0 con gol de Perfumo, que había soñado con ese gol, seguramente.

Un caso significativo de un defensor que soñaba más con un gol que con un quite fue el de Daniel Passarella, que convirtió durante su carrera 187 goles oficiales. En Sarmiento de Junín marcó 9, en River Plate 103 (99 en campeonatos argentinos y 4 en Copa Libertadores), 39 en la Fiorentina de Italia, 11 en el Inter de Milán y 25 en la Selección Argentina.

ESTA HISTORIA TIENE DOS CARAS

Passarella encabeza el bando de los defensores goleadores, entre los que están Enzo Trossero, Edgardo Bauza, José Rafael Albretch ...pero el eje de esta nota quiere centrarse en la otra cara, en aquellos defensores que nunca pudieron gritar un gol.

Hugo Villaverde disputó 437 partidos oficiales y no marcó goles, Norberto Yácono jugó 393 encuentros y tampoco lo hizo.

Y la lista se extiende: Juan Carlos Colman (316 partidos), Armando Mauricio Ovide (310), Roberto Ferreiro (296), Rubén Marino Navarro (294), Lucio Del Mull (293), José Manuel Ramos Delgado (280), Fermín Lecea (264), Luis Malvárez (245), Luis Bagnatto (228) y Norberto Anido (203).
¿Habrá sido un estigma para Villaverde no haber convertido nunca un gol en tantos partidos disputados?

Un caso aparte fue el de Víctor Hugo Sotomayor, que en el fútbol argentino no pudo convertir (jugó más de 200 partidos) pero sí convirtió en el fútbol italiano y en una circunstancia histórica.
Ocurrió el 22 de abril de 1990, por la anteúltima fecha del Calcio. El Milan y el Nápoli de Maradona marchaban punteros a falta de una jornada. El Milan viajó a Verona y perdió 2-1 con un gol de Sotomayor para el local. Napoli ganó 4-2 en Bologna (un gol de Diego) y se aseguró el primer puesto (a la semana siguiente fue campeón).

Hemos tratado de dar una vuelta por el extraño camino por el que van aquellos que trabajan de defensores, pero que son jugadores de fútbol y como tales alguna vez habrán soñado tener alguna flor para cortar en el balcón.

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